Vacunas necesarias
Para viajar a Ecuador es necesario estar vacunados para
algunas enfermedades propias del país y que podría
contraer. Esto más bien como una forma de prevención
que como una regla. Esto debe ser bajo control médico,
ya que no se puede recibir simultáneamente dos
vacunas o puede suceder que el viajero tenga alergia de
una de ellas. Se recomienda que el viajero consulte a
su médico sobre el tema con por lo menos 6 meses
de anticipación.
Las vacunas necesarias en Ecuador son contra el cólera
(esta vacuna no es muy potente en su protección
y provoca ciertos efectos secundarios). Sin embargo, la
vacuna contra difteria y tétanos es muy recomendada
para todos. Generalmente se las administra combinadas.
La primera sesión tiene tres vacunas, después
solo se hace cada 10 años.
Contra hepatitis A, existe una vacuna muy buena que dura
alrededor de 10 años. Si el viajero planea visitar
la Amazonía necesariamente tendrá que vacunarse
contra la hepatitis B. La vacuna contra el Polio, que
generalmente es administrada en la niñez, es muy
recomendable, así como también contra la
fiebre amarilla. Pese a que en el Ecuador no es común
la rabia, es preferible estar vacunado contra ella. La
vacuna contra la tifoidea es requerida generalmente en
toda América del Sur, sobretodo si el viaje es
más largo siempre es mejor prevenir, antes que
lamentar.
Descripción
de enfermedades
Hepatitis A
La inflamación repentina del hígado, causada
por el virus A se conoce como hepatitis A. Este virus
puede ser contagiado de una persona a otra, o por medio
de alimentos o agua infectada, generalmente de heces.
Este es el único tipo de hepatitis que puede afectar
a los niños, si bien la gravedad de la dolencia
es mucho menor que la que afecta a los adultos.
Los síntomas pueden confundir en un primer momento,
ya que se presentan malestares de gripe, pero también
pueden haber náuseas, vómitos, diarrea,
pérdida del apetito, pérdida del deseo de
fumar y dolor abdominal en el costado derecho. Se eliminan
heces de color claro y orina oscura. A veces pueden aparecer
dolores articulares y erupciones cutáneas.
Pero, en pocos días, desaparecen los síntomas
iniciales y la piel y las mucosas se tornan amarillentas
porque hay un aumento del contenido de bilirrubina en
la sangre, puesto que el hígado inflamado no la
elimina hacia la vesícula biliar. Finalmente, después
de unas tres semanas, todo desaparece, menos la debilidad
en el cuerpo.
