Su viaje les dio también grandes lecciones; una de las principales, respetar toda forma de vida: “No matamos a nadie, ni a una pulga ni a un piojo. Cuando veíamos las enormes columnas de hormiguitas en la calle, parábamos y alzábamos las bicicletas para no molestarlas”. Un lema importante que les acompañó en el camino fue: ‘Nunca debes ensuciar el camino, porque siempre vuelves a pasar por él. Nunca ensucies la amistad, porque siempre vuelves a encontrarte con tu amigo’.
Recopilaron varios cuadernos-diarios, donde todas las noches escribían las experiencias del día, para no perder un solo detalle: “¿De dónde son? ¿De dónde vienen? ¿No les duele las piernas?, eran las preguntas más comunes entre la gente. Nos acogían bien, nuestra idea les parecía chévere. Por todo esto, recogimos todo lo que hacen en estos lugares: su historia, turismo, cultura y lo publicaremos en un libro, para dar a conocer lugares que ni en el mapa constan pero que existen y tienen gran belleza”, dice Mario.
Nelson nos deja un mensaje final resultado de su experiencia: “Vivimos en un cielo que se llama Ecuador. Si no lo cuidamos, cuando ya no tengamos agua dulce por haber depredado las montañas; el día que ya no tengamos producción por haber contaminado la tierra; cuando ya no podamos respirar, ahí nos daremos cuenta que no se puede comer, beber o respirar dólares… Cuidemos el país!”. Y Mario lo complementa: “Cuando uno tiene sueños hay que cumplirlos, porque si los dejamos, a futuro vamos a quedarnos con la espinita de no haberlo hecho. Nada es difícil, nada es imposible, solo hay que decidirse”.
Esperaremos ansiosos el libro ‘El Ecuador visto desde una bicicleta’ y la exposición de esta inolvidable aventura. Nos encargaremos de que tampoco tú te pierdas la oportunidad de sentir a través de sus fotos, videos y vivencias el orgullo de ser ecuatoriano… ¡Cordillera te invitará a vivir esta experiencia!