Ubicado en la Sierra Central, se levanta un volcán conocido como el “Taita Pasochoa” cuyo período de formación data de hace 1.4 millones de años y cuya última erupción sucedió hace unos cien mil años. Fue una erupción lenta y progresiva, en la que su flanco occidental fue destruyéndose y permitiendo que su caldera adopte la forma de una “herradura”.
A diferencia de otros volcanes que luego de su perído de vida dan paso a que en su caldera se formen valles e inclusive Lagos, los agentes biológicos y ecológicos empezaron a actuar para dar paso a la formación de un bosque andino.
Si nosotros hacemos una breve revisión de los Andes, podremos observar que aunque las tierras están siempre verdes, estas ya no cuentan con vegetación nativa. Esto debido a las actividades y períodos económicos por los que ha tenido que atravesar el Ecuador Republicano: la ganadería, la agricultura, la deforestación, entre otras.
Con una altitud máxima de 4.200 metros sobre el nivel del mar, el volcán Pasochoa se constituye como uno de los ejemplos más claros de cómo una acción tan devastadora como son las erupciones volcánicas, pueden generar las más impresionantes formas de vida animal y vegetal.
Un Refugio de Vida Silvestre: Así como los parques nacionales, las reservas ecológicas, y demás áreas protegidas. los refugios de Vida Silvestre, son espacios naturales dispersos por todo el mundo, cuya importancia, no está en si en el tamaño de la superficie que abarcan, sino en su riqueza natural que aquí se encuentra.
Es incalculable la pérdida de biodiversidad que han sufrido los Andes ecuatoriales, cientos o quizá miles de especies han desaparecido para siempre y posiblemente, alguna de ellas resultaba tener el componente químico que podría ser la salvación a muchas dolencias humanas.