A sus 14 años, Diana ya ha cosechado innumerables triunfos, pero el camino apenas está empezando. La bici le ha robado el corazón y hoy está luchando con ganas para destacarse y estar entre las mejores deportistas del país.
Como un juego que no tardó en convertirse en una de sus más grandes pasiones, los primeros pedaleos florecieron cuando ella apenas tenía 6 años; viendo a sus hermanos mayores saltar con sus bicicletas, fue como todo empezó.
Aunque para Diana algunos recuerdos son menos claros que otros, no puede olvidar la primera competencia en la que participó, donde fue vencida por su hermana. En las carreras siguientes, a veces en representación de su escuela, corría contra niños; nos cuenta que en la mayoría de ellas era la única niña que participaba.
Sus primeros triunfos aparecieron casi inmediatamente y poco a poco su nivel ha ido mejorando, especialmente en las disciplinas downhhill y cross country. Recientemente ha obtenido primeros lugares consecutivos en competencias provinciales y nacionales.
Hoy por hoy está preparándose para ganar un cupo al que podría ser su primer evento de talla internacional a realizarse en Brasil. Nos comenta que las competencias fuera del país aún no han podido entrar en sus proyectos, las limitaciones ante todo han surgido por su corta edad, ya que el ciclismo internacional reconoce únicamente las categorías junior y élite; pero este año empezará decididamente el proceso que la lleve a esas instancias.
El ejercicio es constante y para ello ocupa hasta 6 horas entre martes, jueves y viernes; los fines de semana sin falta los dedica para entrenar acompañada de su familia en el Parque Metropolitano. Mantiene una relación bastante unida con sus padres y hermanos, estos últimos en especial la motivan a que continúe en el ciclismo y no lo abandone. En competencias ya sea como espectadores o como equipo de abasto, siempre cuenta con su familia.
Entre otras cosas, Diana gusta de la natación, la gimnasia y el fútbol; el triatlón es uno de los deportes que siempre quiso practicar pero talvez con el tiempo lo llegue a realizar. Su amor a la naturaleza resalta cuando conversas con ella, cuidar de sus mascotas es una de las actividades que realiza con mayor agrado, tanto que en un futuro le encantaría ser médica veterinaria, aunque también le agrada la idea de ser agropecuaria o deportóloga.
Conjuntamente al gran ejemplo que recibe en su hogar, uno de los modelos a seguir para Diana es María Angélica Ramírez, gran corredora que se ha destacado internacionalmente. Admira asimismo a su entrenador, Renato Cisneros, él controla su fuerza y califica su rendimiento, es una de tantas personas que la incentiva a continuar.